El Gran Secreto de los Padres.
Dentro de todas las cosas que fui aprendiendo en la vida, tomé infinitas lecciones de mis padres. Buenas, malas, decentes o innombrables… cada una de ellas se convirtió en un recuerdo que miro de vez en cuando para entender el pasado y planear el futuro. Esto es lo que yo llego a llamar cicatrices. Están ahí y creemos que han curado pero - a veces - el simple tacto con estas podría provocar un sentimiento de dolor y angustia que demora en desaparecer. Al final, no se va; lo olvidas y te concentras en tu presente. Bajo esta idea, mientras sobre analizaba las diversas cosas de mi propia actualidad creo que descubrí el gran secreto de los padres. Tal vez ya lo habéis descubierto antes o tal vez esto te de una nueva perspectiva. No lo sé. A mí aún me sigue calzando entre todas las ideas. Para quien me conoce - y para los que no - nunca he llegado a sentirme 100% listo a ser padre. La realidad que enfrenté en su momento y las vivencias que llegué a pasar me predispusieron...